Guía · Emergencia

Las primeras dos horas

Si estás leyendo esto porque está pasando ahora mismo, salta al primer bloque y sigue los pasos en orden. Si lo lees por prevención, al final está lo que conviene tener preparado.

No esperes 72 horas. Ni 24.

Es el mito más extendido y el más costoso. No existe ningún fundamento legal en Colombia que obligue a esperar para reportar una desaparición: las autoridades inician la búsqueda desde el momento del reporte. Llama al 123 en cuanto tengas motivos para preocuparte.

Los primeros quince minutos: busca cerca

La intuición dice que puede estar en cualquier parte. Los datos dicen otra cosa: la mayoría de las personas que deambulan aparecen a menos de dos kilómetros y medio del punto donde se les perdió la pista. Empieza por ahí y sé sistemático.

  • Revisa la propia casa entera primero, incluidos armarios, patios, azotea y el carro. Suena absurdo y pasa constantemente.
  • Sal a pie, no en carro: a pie ves andenes, portales y bancos.
  • Pregunta en tiendas, porterías y paraderos de la cuadra. Alguien lo vio.
  • Piensa en dónde vivía o trabajaba antes. Quien se desorienta suele ir hacia una casa que ya no existe.

Si a los quince minutos no aparece, deja de buscar solo y llama.

Cómo reportar en Colombia

  1. Llama a la línea 123

    Un funcionario de policía te va a hacer preguntas y a orientarte para activar una alerta de búsqueda que conecta hospitales, policía y otros servicios. Es el camino más rápido y no requiere desplazarte.

  2. O acude en persona

    En Bogotá se puede reportar en el Instituto de Medicina Legal, en la Calle 7a #12A-51. En otras ciudades, en la URI o la sede de la Fiscalía más cercana.

  3. Te asignan un investigador

    A partir de ahí, el caso lo trabajan la policía judicial y el CTI. El investigador comparte la información con personal de búsqueda en hospitales, alerta a la policía de tránsito por si hubo un accidente, e ingresa los datos al SIRDEC, la base nacional de personas desaparecidas.

  4. Pide la autorización para difundir

    Con el reporte hecho te entregan la documentación que permite publicar la información en medios y redes. Difundir antes de eso puede entorpecer la búsqueda.

Los datos que te van a pedir

Tenerlos a mano ahorra minutos que cuentan. Si puedes, dícelos en este orden:

  • Nombre completo y edad.
  • Descripción física y señales particulares: cicatrices, lunares, prótesis.
  • Cómo desapareció y cuál es la última información que tienes.
  • La ropa que llevaba puesta. Es lo que más sirve para que alguien lo reconozca.
  • Lugares que frecuenta o frecuentaba antes.
  • Condiciones médicas relevantes: demencia, diabetes, epilepsia, medicación que no puede saltarse.

Mientras la búsqueda avanza

  • Que alguien se quede en la casa. Muchas personas vuelven solas y no hay nadie para abrirles.
  • Avisa a los vecinos y a la portería con una foto reciente. Son los ojos que están en la calle todo el día.
  • Llama a hospitales de la zona. Si llegó sin identificación, está registrado como desconocido y nadie va a llamarte.

Para que no vuelva a pasar así

Lo que convierte una desaparición en un susto de dos horas, en vez de un proceso de días, casi siempre es lo mismo: que quien lo encontró supiera a quién llamar. Vale la pena dejar listo, hoy:

  • Una foto reciente en el celular, no de hace cinco años.
  • Una lista escrita de los sitios a los que podría ir.
  • Los vecinos avisados de que la situación existe.
  • Identificación encima, permanente, que no dependa de que él la lleve a propósito ni de que pueda explicarse.

Que quien lo encuentre sepa a quién llamar

La manilla de Conecta Senior lleva un código QR: quien la escanee ve quién es, sus condiciones médicas y tus datos, y te avisa por WhatsApp con la ubicación del momento. No hay que instalar nada ni cargarla.

Ver cómo funciona →

Seguir leyendo

Ver todas las guías →